“Mi infancia
son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto
claro donde madura el limonero;
mi juventud,
veinte años en tierra de
Castilla;
mi historia,
algunos casos que recordar no quiero..."
La
primera vez que escuché este poema, era una canción.
Sabía
que existía Machado, me acuerdo de cuando niña en el colegio, de la página del libro Álvarez, donde
se hablaba de él, con un dibujo de su
cara y unos versos “caminante no hay camino se hace camino al
andar”… que yo no entendía, porque todavía había caminado poco.
Aparte de eso
no volví a oír más de él.
Hasta
que J.M. Serrat lo puso música, y me lo sirvió en
bandeja. Hubo muchas voces entendidas, que criticaron mucho aquél atrevimiento; que había dejado los versos del
gran poeta a la altura del betún, que a
Machado había que leerlo en los libros. Y a mí; ignorante inculta que aún no lo había leído, me gustó,
me gustaron los dos. Con la música
paladeaba las palabras hasta aprenderlas de memoria,
el ritmo de la música no evitó
que lo que decían me emocionaran igual
Y
busqué un libro y me empapé de más poemas que no estaban en el disco; había
descubierto a Machado, y de la misma manera, después a Hernández. Hoy no
sé si aquéllos que entonces criticaron
tanto aquél acontecimiento seguirán
pensando igual.
Serrat
hoy está reconocido como músico y poeta, y en alguna universidad le nombraron "Honoris Causa" en
reconocimiento a su obra, y también por dar a conocer la de otros más
grandes que él, yo también se lo
agradezco.
Y
me queda la pregunta; qué diría Machado si escuchara sus poemas
mezclados con ese arte mayor que también es la música. Aunque eso ya da igual.
... SERRAT
Purificación.
Foto: L. Sanz
Imagen: Internet.
(Texto publicado por primera vez en el blog amigo TALAVAN TALAVAN CUENTA)
Imagen: Internet.
(Texto publicado por primera vez en el blog amigo TALAVAN TALAVAN CUENTA)






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