Mostrando entradas con la etiqueta Hopper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hopper. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de febrero de 2015

La "revisita"



Museo Thyssen


No era a ella, a  quien fui a ver en esta ocasión, pero cuando voy me gusta hacerle una visita, ya que este cuadro pertenece a la colección permanente del museo. Grande, majestuoso, absorvente por la sencillez de las formas, parece esperar  a que suceda algo que le haga ponerse en movimiento de un momento a otro, que la rescate de su "Eterna Soledad".  Ya le dediqué una entrada, con motivo de la gran Exposición que el Museo Thyssen Bornemisza, organizó para la importante y extensa obra de Edward Hopper, en el verano de 2012, y que tuve la suerte de poder visitar.



                                         Habitación de hotel, E. Hopper




Mañana, este blog cumple tres años, y aprovecho para decirlo en tan buena compañía. Este año todavía no he visto almendros en flor. Gracias a todos los que me visitan.

Purificación.
Imagen: Internet 

viernes, 22 de marzo de 2013

NO ES LO QUE PARECE




Perdonen mi atrevimiento, por pensar, y además decir lo que pienso; No soy tan mosquita muerta cómo pudiera parecer.

    Que me estoy hartando de estar  aquí sentada,  y  de  sentir continuamente los ojos escrutadores de los demás en el cogote, entre risitas y caras de pena, -aunque ya me ocupo yo de que no pasen del ala del sombrero-. Y aclarar que no me importan   las  preguntas que  adivino en las miradas de la gente, ¿a quién espera esa, con tan poca educación que nunca llega? 
    Hoy es el segundo café, el camarero me observa entre curioso y atento por si le encargo el tercero. Pero no. 
Esperaré diez minutos más y si no se presenta me levanto y me voy.
Por favor, no se sonrían, ¡lo haré!
(Estoy empezando a sospechar, que todos saben algo que  a mi se me escapa).

 Puri Merino.

Pintura, Edward Hoope

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Eterna Soledad

Habitación de hotel.  Edward Hooper.



Ella, estaba ya en el Palacio de Villahermosa, y aunque no lo parezca, recibió encantada a todos los demás  que salieron de la mente y las manos del mismo creador, y que  estaban por ahí desperdigados, cuando este verano vinieron a visitarla.  Les pusieron  a todos juntos para que pudieran saludarse,  familiarizarse, y conocerse sin perder la compostura.
El Señor Barón hace tiempo que se fijó en Ella, y la trajo aquí. Ahora ha de seguir el viaje con todos los demás, y no está muy convencida. Ya está el equipaje preparado sólo tendrá que ponerse el vestido y los zapatos y coger el sombrero. Mientras,  hace tiempo ojeando un folleto de viajes o algo parecido, antes de salir hacia París. 
Después Ella, volverá otra vez a palacio  por deseo expreso de la Señora Baronesa, dispuesta de nuevo para recibir a las visitas, y otra vez  por un tiempo indefinido  seguir disfrutando de su eterna soledad.

 P. Merino.