Jorge Edwards. (1991)
"Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma..."
"...Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas..."
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas..."
"...Los Veinte poemas de amor y una canción desesperada son un libro doloroso y pastoril que contiene mis más atormentadas pasiones adolescentes, mezcladas con la naturaleza arrolladora del sur de mi patria. Es un libro que amo porque a pesar de su aguda melancolía está presente en él el goce por la existencia. Me ayudaron a escribirlo un río y su desembocadura: el río Imperial. Los "Veinte poemas" son el romance de Santiago, con las calles estudiantiles, la universidad y el olor a madreselva del amor compartido."
Pablo Neruda. "Confieso que he vivido"
(Es inevitable para mi tener que consultar los dos libros a la vez, porque uno me llevó al otro, gracias al prólogo que Jorge Edwards, amigo del poeta, hace de "Veinte poemas..." y en el que cuenta muchas de sus vivencias juntos, haciendo referencia una y otra vez al libro de sus memorias, "Confieso..." y al que con rendida admiración me referí en una entrada anterior).
Purificación.
Fotos: Internet, y P. M.
Colaboración para el Club de Lectura de La Acequia, de Pedro Ojeda Escudero.
