Los lamentos del enamorado pidiéndole cuentas al corazón con las eternas preguntas, cuando los recuerdos abruman y exigen volver a lo hermoso del pasado.
Después del tiempo, se conforma con imaginar, que amable y complaciente ella accede a darle unas sencillas y algo superficiales respuestas.
Poema 10
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
-El mundo sigue, aunque nuestras manos ya no lleguen a tocarse.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
-A veces las ventanas caprichosas
confunden los anhelos con paisajes
y los centavos de amor con juegos malabares.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
-Tú me contagiaste la tristeza que me alejó de ti.
Y anduve sola sin saber por dónde ni con quién hablaba.
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
-Presiento en la distancia, que recuerdas
los momentos sagrados que vivimos.
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
-Que las penas al caer arrasan con todo
de forma silenciosa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
-Entérate, amor;
Me fui hace muchas tardes, noches y mañanas,
para que me recuerdes como a ti te gusta;
alegre, hermosa, y muy distante, como cuando "estoy callada".
...La mujer de Veinte poemas, está en la distancia, se disuelve en unas colinas lejanas, es de viento, de humo, es el zumbido de una abeja, abeja blanca, para colmo, y siempre se desplaza, emigra hacia un lugar irreal: "hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas" ...
(Prólogo de Jorge Edwards, 1991)Purificación.
Pintura: Degas
Imágenes : Internet
Colaboración con el Club de Lectura, de La Acequia, de Pedro Ojeda Escudero.
