Estuve a punto de hacerlo, y ahora no soy más que uno de los muchos que se preguntan por qué en algún momento no hicieron lo que habían pensado hacer. Julio Cortázar
lunes, 17 de marzo de 2014
Agobiante experiencia
Dijeron que todo duraría unos veínte minutos de nada. Lo de "nada" era para animar al incauto, yo. En estas condiciones, nada, es mucho
-Atención señor;
lunes, 10 de marzo de 2014
Eso que va por el aire
La mañana era clara y el azul del cielo sorprendente. Sobrevolaba los tejados, no como otros días, ya era necesario encontrar un sitio aparente para hacer el nido. Venía de la otra parte de la ciudad, admirando los enormes nidos que las cigüeñas orgullosas y prepotentes construyen en las históricas torres que llevan siglos mirando al cielo y que parecieran reservadas para ellas. Pero ese no era su sitio
Los brillos de las anillas de hierro sujetas con cemento, en la base del tejado le mandaron una señal que fue decisiva para el aterrizaje. Enseguida empezó a reunir lo necesario para formar el hogar donde acoger a los polluelos que pronto nacerían.
Era inteligente y muy observadora, reconoció las partes brillantes como los anclajes de una de tantas antenas que habitan los tejados, y advirtió que aquélla no fue como las demás porque en el espacio que la rodeaba quedaban los ecos de conversaciones, palabras en clave muchas veces repetidas que poco a poco aprendió de tanto escucharlas. Saludos, preguntas, respuestas, cortas conversaciones amables, nombres de ciudades, que llegaban y volvían, desde, y a cualquier parte del mundo. CQ... QSO.. QSL... QSL... QTH...QRC... QRM...QRB.
Empezó a incubar los huevos repitiendo una y otra vez los galimatías aprendidos con una idea muy clara; que sus polluelos cuando empezaran a volar tuvieran un gran sentido de la orientación, igual al de las viajeras empedernidas capaces de llegar hasta el infinito, y volver dejando miles de estelas invisibles en el espacio, por donde hacer transitar los mensajes, como la antena de "radioaficionado" que ocupó el mismo lugar.
El ambiente era mágico, la ubicación del hogar privilegiada y el espíritu que gobierna las ondas y atrapa todo lo que sucede en los tejados, sin duda haría todo lo demás.
No importaba, nadie se lo tomó como una ocupación indeseable e inoportuna. Al contrario, los habitantes de la casa lo aceptaron como si él lo hubiera dispuesto así.
(CQ. etc...; códigos usados por radioaficionados)
Purificación
Fotos: internet
Era inteligente y muy observadora, reconoció las partes brillantes como los anclajes de una de tantas antenas que habitan los tejados, y advirtió que aquélla no fue como las demás porque en el espacio que la rodeaba quedaban los ecos de conversaciones, palabras en clave muchas veces repetidas que poco a poco aprendió de tanto escucharlas. Saludos, preguntas, respuestas, cortas conversaciones amables, nombres de ciudades, que llegaban y volvían, desde, y a cualquier parte del mundo. CQ... QSO.. QSL... QSL... QTH...QRC... QRM...QRB.
Empezó a incubar los huevos repitiendo una y otra vez los galimatías aprendidos con una idea muy clara; que sus polluelos cuando empezaran a volar tuvieran un gran sentido de la orientación, igual al de las viajeras empedernidas capaces de llegar hasta el infinito, y volver dejando miles de estelas invisibles en el espacio, por donde hacer transitar los mensajes, como la antena de "radioaficionado" que ocupó el mismo lugar.
El ambiente era mágico, la ubicación del hogar privilegiada y el espíritu que gobierna las ondas y atrapa todo lo que sucede en los tejados, sin duda haría todo lo demás.
No importaba, nadie se lo tomó como una ocupación indeseable e inoportuna. Al contrario, los habitantes de la casa lo aceptaron como si él lo hubiera dispuesto así.
Purificación
Fotos: internet
sábado, 22 de febrero de 2014
MACHADO Y...
“Mi infancia
son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto
claro donde madura el limonero;
mi juventud,
veinte años en tierra de
Castilla;
mi historia,
algunos casos que recordar no quiero..."
La
primera vez que escuché este poema, era una canción.
Sabía
que existía Machado, me acuerdo de cuando niña en el colegio, de la página del libro Álvarez, donde
se hablaba de él, con un dibujo de su
cara y unos versos “caminante no hay camino se hace camino al
andar”… que yo no entendía, porque todavía había caminado poco.
Aparte de eso
no volví a oír más de él.
Hasta
que J.M. Serrat lo puso música, y me lo sirvió en
bandeja. Hubo muchas voces entendidas, que criticaron mucho aquél atrevimiento; que había dejado los versos del
gran poeta a la altura del betún, que a
Machado había que leerlo en los libros. Y a mí; ignorante inculta que aún no lo había leído, me gustó,
me gustaron los dos. Con la música
paladeaba las palabras hasta aprenderlas de memoria,
el ritmo de la música no evitó
que lo que decían me emocionaran igual
Y
busqué un libro y me empapé de más poemas que no estaban en el disco; había
descubierto a Machado, y de la misma manera, después a Hernández. Hoy no
sé si aquéllos que entonces criticaron
tanto aquél acontecimiento seguirán
pensando igual.
Serrat
hoy está reconocido como músico y poeta, y en alguna universidad le nombraron "Honoris Causa" en
reconocimiento a su obra, y también por dar a conocer la de otros más
grandes que él, yo también se lo
agradezco.
Y
me queda la pregunta; qué diría Machado si escuchara sus poemas
mezclados con ese arte mayor que también es la música. Aunque eso ya da igual.
... SERRAT
Purificación.
Foto: L. Sanz
Imagen: Internet.
(Texto publicado por primera vez en el blog amigo TALAVAN TALAVAN CUENTA)
Imagen: Internet.
(Texto publicado por primera vez en el blog amigo TALAVAN TALAVAN CUENTA)
martes, 18 de febrero de 2014
Dudas por correo
(Revisitado)
Hacía un buen rato que Dori observaba el paquete que a media mañana había llegado a casa con su nombre: Teodora Fernández Escribano, -lo decía bien clarito-pero ninguno en el remitente. Para observarlo mejor se sentó separada de la mesa de la cocina donde lo había dejado el repartidor, y moviendo la cabeza de un lado a otro se preguntaba, por qué tomarse las molestias y no darse a conocer.
Hacía un buen rato que Dori observaba el paquete que a media mañana había llegado a casa con su nombre: Teodora Fernández Escribano, -lo decía bien clarito-pero ninguno en el remitente. Para observarlo mejor se sentó separada de la mesa de la cocina donde lo había dejado el repartidor, y moviendo la cabeza de un lado a otro se preguntaba, por qué tomarse las molestias y no darse a conocer.
¿Querrían darle una sorpresa?
Una sorpresa… puede ser buena o mala -pensaba ella- de momento lo encontraba divertido, un paquete con el para: pero sin el de:
Ignoraba el remitente clandestino que Dori, no era curiosa. Que podría estar mirándolo horas, sin hacer nada al respecto. Que dejaría crecer sus dudas y a la vez las expectativas, tantas cómo tiempo tardara en decidirse a abrirlo. Tampoco sabía el emisor fantasma que era escéptica e indecisa de nacimiento, que hasta sus amigas le llamaban “doña Mary-Dudas” y según éllas, demasiado tarde para cambiar.
¡¡ Si no lo abría!! -seguía pensando- dejaría la incógnita en el aire como ropa tendida qué sólo el tiempo hará desparecer. Y buscarle sitio en el trastero sería igual a la eternidad.
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Estaba en estas disquisiciones consigo misma, cuando un meteoro en forma de balón entró por la puerta de la cocina y detrás una pierna acompañada de lo restante del cuerpo de Juanito José, su hijo pequeño. No fue ninguna casualidad, el balón tenía que acertar en el paquete por narices. Lo dice la ley esa… “que si hay un objeto frágil en un punto concreto y en cuatrocientos metros a la redonda hay un balón volando, le caerá encima”.
Dori se mosqueó bastante por el susto, y por que esas no son maneras de entrar en ningún sitio. Pero sobre todo, porque alguien había decidido por ella qué hacer con el “paquetito”.
Al recogerlo del suelo lo movió a dos manos como si fuera una maraca para asegurarse de si el contenido se había hecho añicos. El sonido era revelador, contrariada comprobó que ya no habría sorpresa que darse, y el “suspense” creado mentalmente sin siquiera darse cuenta, se esfumó. Mejor así. Lo más práctico era terminar de una vez con la incertidumbre que ella solita estaba convirtiendo en un problema.
Los ruidos eran lo más parecido a cristales rotos.
¡Vaya!, -se dijo con fastidio-, ahora habría que decidir dónde tirar los restos huérfanos de remitente; al contenedor del cristal o al de los cartones.
Con tanta investigación y análisis, Dori, olvidó pitar la suspensión del partido, o expulsar a la caseta al certero goleador. Y antes de que pudiera reaccionar para dar la orden pertinente, su niño encajó otro pelotazo en el paquete y lo destripó.
-¡Dos a cero!- gritó mirando a su madre con un gesto de ganador agresivo un poco inquietante.
Por el suelo quedaron los minúsculos trocitos del jarrón-bandeja-frutero o cosa imposible de reconocer, del envío anónimo que se instaló hacía un rato como por arte de magia en la mesa de su cocina. De los trozos de incertidumbre de una hora y media, de quizás, el objeto con que rellenar ese hueco del aparador que quedó vacío a consecuencia de un partido anterior.
Al agacharse para recoger los restos buscó ávidamente algo que se pudiera leer. Sujeta en lo que parecía un asa había una etiqueta que decía: Made in Taiwán.
-¡Bah!, ni siquiera era un regalo con personalidad-.
Y no: no había una tarjeta que deshiciera el misterio, y ahora lo entendía. Quién se iba a hacer responsable de algo así.
Mientras bajaba a la basura lo que quedaba del estropicio, decidió sin ningún titubeo, que la azotaina que se había ganado “Ronaldo” José, por los goles en propia puerta, de momento quedaba suspendida. Y hasta empezó a considerar la posibilidad de llevar al chico a una escuela futbolera.
Purificación.
Diseño: Internet
Hoy 18 de febrero, este blog cumple dos años, sigo con la duda, tengo muchas,
-como su nombre indica-, si debo seguir. ¡Hay tantos y tan buenos!
Estoy muy agradecida a todos los que me visitan y tienen la paciencia de leerme, y doblemente a los que además dejan un comentario. El año pasado tal día como hoy, mi entrada tenía almendros en flor, la primavera sí se adelantó.
Este año todavía no me he fijado, hace unos días que no estoy en casa por razones familiares, pero siempre hay un ratito perdido por ahí para pasar por aquí y cumplir.
Diseño: Internet
Hoy 18 de febrero, este blog cumple dos años, sigo con la duda, tengo muchas,
-como su nombre indica-, si debo seguir. ¡Hay tantos y tan buenos!
Estoy muy agradecida a todos los que me visitan y tienen la paciencia de leerme, y doblemente a los que además dejan un comentario. El año pasado tal día como hoy, mi entrada tenía almendros en flor, la primavera sí se adelantó.
Este año todavía no me he fijado, hace unos días que no estoy en casa por razones familiares, pero siempre hay un ratito perdido por ahí para pasar por aquí y cumplir.
Saludos a todos.
Purificación.
viernes, 14 de febrero de 2014
El oficio más hermoso
Las Maestras de la República
En los recién entregados Premios Goya, el premio a la mejor película documental fue para "Maestras de la República," guión y dirección de Pilar Pérez Solano.
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| Maestras, Francheska. artelista |
"Las Maestras Republicanas fueron unas mujeres valientes y comprometidas que participaron en la conquista de los derechos de las mujeres y en la modernización de la educación, basada en los principios de la escuela pública y demócrática..."
"Es natural que queráis saber, antes de empezar, quiénes somos y a qué venimos. No tengáis miedo. No vamos a pediros nada. Al contrario; venimos a daros de balde algunas cosas. Somos una escuela ambulante y que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela ambulante donde no hay libros ni matrícula, donde no hay que aprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rrodillas, donde no se necesita hacer novillos. Porque el Gobierno de la República que nos envía, nos ha dicho que vengamos ante todo a las aldeas, a las más pobres, a las más abandonadas y que vengamos a enseñaros algo, algo de lo que no sabéis por estar siempre tan solos y tan lejos de donde lo aprenden y porque nadie, hasta ahora,ha venido a enseñároslo;pero que vengamos también, y lo primero, a divertiros. Y nosotros quisiéramos alegraros, divertiros casi tanto como os alegran y os divierten los cómicos y titiriteros..."
"Historia de una maestra" Josefina R. Aldecoa 1990.
Novela escrita con un sencillo y magistral ritmo narrativo que nos transporta a los antecedentes de la Guerra Civil y de la posterior dictadura franquista.
Se pueden dar por aludidos todos los Maestros, (hermosa palabra, y más hermoso oficio) que me visitan, a los que conozco y a los que no, y que, por supuesto, dedico con mucho cariño y admiración.
Purificación.
Se pueden dar por aludidos todos los Maestros, (hermosa palabra, y más hermoso oficio) que me visitan, a los que conozco y a los que no, y que, por supuesto, dedico con mucho cariño y admiración.
Purificación.
miércoles, 5 de febrero de 2014
¡Oh! el poema 15
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| Temuco, Chile |
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| Temuco, Chile |
"Siempre me han preguntado cuál es la mujer de los "Veinte poemas", pregunta difícil de contestar. Las dos o tres que se entrelazan en esta melancólica y ardiente poesía corresponden, digamos, a Marisol y a Marisombra. Marisol es el idilio de la provincia encantada con inmensas estrellas nocturnas y ojos oscuros como el cielo mojado de Temuco. Ella figura con su alegría y su vivaz belleza en casi todas las páginas, rodeada por las aguas del puerto y por la media luna sobre las montañas. Marisombra es la estudiante de la capital. Boina gris, y ojos suavísimos, el constante olor a madresela del errante amor estudiantil, el sosiego físico de los apasionados encuentros en los escondrijos de la urbe."
Confieso que he vivido. P. Neruda
Poema 15
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
P.Neruda
¡Oh! el poema 15. (Divagaciones)
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
P.Neruda
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| John Singer Sargent (acuarela) |
De "Veinte poemas de amor y una canción deseperada", se podría decir que el poema 15 es el representante de todo el libro, y no porque sea el mejor en calidad literaria, que pudiera ser, -no soy quien para juzgar- si no porque es el más repetido, a veces un poco al tun-tun. Y pasa que alguien diga "me gustas cuando callas porque estás como ausente" y seguidamente otro le conteste; "y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca", más que nada para demostrar que lo conoce, que lo sabe.
Pero leyéndolo pausadamente aunque sea por enésima vez, el poema 15 es verdaderamente bello, a mi siempre me lo pareció, y entonces decidí que era mi preferido. La particularidad de que los distinga con números, provoca que al hablar del libro yo siempre dijera, !el quince! lo es todo el poema en sí, y sobre todo en los versos finales, es como quitarse un gran peso de encima, la alegría de que no sea cierto, que no esté muerta, que sólo está callada. Actitud preferida por el autor que la amada sea silenciosa, y parece previsible que todo lo sublime de su amor se derrumbaría si a ella se le ocurriera pronunciar una palabra.
Todo el poema es un homenaje al silencio, expresar los sentimientos sin decirlos, "y mi voz no te toca" palabras intensas pero leves como caricias al llegar a su destino, dardos de amor sólo de plumas que habrá que interpretar a base de miradas.
Demasiadas divagaciones para mí, creo que los análisis exhaustivos a los poemas les restan casi toda la magia, y que es mejor dejarse llevar.
Del libro siempre recordaré lo que me impactó el quince, aunque el tiempo cambia en parte las ideas. Refiriéndose a este poema una vez escuché de forma jocosa, a este señor le gustaban mudas, y yo asentí.
Purificación.
(Colaboración para el Club de Lectura de La Acequia, de Pedro Ojeda Escudero.)
Fotos: Internet
Pero leyéndolo pausadamente aunque sea por enésima vez, el poema 15 es verdaderamente bello, a mi siempre me lo pareció, y entonces decidí que era mi preferido. La particularidad de que los distinga con números, provoca que al hablar del libro yo siempre dijera, !el quince! lo es todo el poema en sí, y sobre todo en los versos finales, es como quitarse un gran peso de encima, la alegría de que no sea cierto, que no esté muerta, que sólo está callada. Actitud preferida por el autor que la amada sea silenciosa, y parece previsible que todo lo sublime de su amor se derrumbaría si a ella se le ocurriera pronunciar una palabra.
Todo el poema es un homenaje al silencio, expresar los sentimientos sin decirlos, "y mi voz no te toca" palabras intensas pero leves como caricias al llegar a su destino, dardos de amor sólo de plumas que habrá que interpretar a base de miradas.
Demasiadas divagaciones para mí, creo que los análisis exhaustivos a los poemas les restan casi toda la magia, y que es mejor dejarse llevar.
Del libro siempre recordaré lo que me impactó el quince, aunque el tiempo cambia en parte las ideas. Refiriéndose a este poema una vez escuché de forma jocosa, a este señor le gustaban mudas, y yo asentí.
Purificación.
(Colaboración para el Club de Lectura de La Acequia, de Pedro Ojeda Escudero.)
Fotos: Internet
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